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¿QUÉ SON EL SOBREPESO Y LA OBESIDAD?

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que altera la salud.

El índice de masa corporal (IMC) es un índice entre el peso y la talla, comúnmente usado para clasificar el sobrepeso y obesidad en adultos. Se define como el peso de una persona medido en kilogramos dividido por el cuadrado de su altura en metros (kg/m2).

Según la Organización Mundial de la Salud, un IMC igual o mayor a 25 indica sobrepeso y un IMC igual o mayor a 30 indica obesidad, sin reflejar de ninguna manera el contenido de grasa del cuerpo.1

El sobrepeso y la obesidad son prevenibles. En Colombia la prevalencia de sobrepeso, entendido como índice de masa corporal (IMC) mayor de 25 es de 56.5%, siendo mayor en mujeres (58.6%) que en hombres (54.3%). Esto supera la prevalencia mundial estimada en 39%.2

Clásicamente, la obesidad se ha entendido como un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y las calorías gastadas. Globalmente este desequilibrio ha sido generado por un aumento de “alimentos” muy densos en energía y altos en grasas malas y un incremento en la inactividad física debido a la naturaleza sedentaria de muchas formas de trabajo, cambio en los modelos de transporte y aumento de la urbanización.

 

Figura 1. Desequilibrio energético clásico que lleva a la obesidad.

Basado en este paradigma, las propuestas generales para controlar esta gran epidemia están basadas en una dieta baja en calorías y ejercicio regular; lo que no ha mostrado un impacto evidente en la población general.


LA OBESIDAD DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA MEDICINA FUNCIONAL

La medicina funcional evalúa las causas subyacentes de las enfermedades, usando una aproximación orientada por sistemas y promoviendo una alianza terapéutica fuerte entre el paciente y el profesional de la salud. Reconoce la individualidad bioquímica de cada ser humano para ofrecer un cuidado centrado en el paciente en lugar de un cuidado de la enfermedad. Busca un balance dinámico entre los factores internos y externos que afectan la mente, cuerpo y espíritu del paciente evaluando las interconexiones fisiológicas en búsqueda de la salud como una vitalidad positiva usando la ciencia.3

Teniendo en cuenta estos principios, no podemos ver la obesidad como un problema bi-factorial de calorías y ejercicio, mucho menos esperar que una estrategia que afronte exclusivamente estas dos variables sea efectiva.

 

Figura 2. Principales factores de la obesidad.

 

La medicina funcional ve la obesidad como una manifestación clínica, producto de un conjunto de interacciones entre la genómica, el medio ambiente y el individuo único.

Sin embargo, podríamos resumir que la obesidad es la manifestación clínica producto de una inflamación crónica tóxico-infecciosa expresada por disfunción de los adipocitos.

A continuación repasaremos los principales factores que juegan un papel importante en la obesidad.

TEJIDO ADIPOSO

El tejido adiposo es la principal reserva de energía (en forma de triglicéridos) del cuerpo humano y también tiene un papel muy importante como órgano endocrino en los estados de salud y enfermedad. Existe una red muy compleja de comunicación entre el tejido adiposo y el cerebro, que incluye tanto la inervación simpática de parches de grasa como señales derivadas de adipocitos como la leptina.4

La insulina es una hormona liberada por el páncreas ante el estímulo de los niveles de glucosa en la sangre y tiene la propiedad de estimular a los adipocitos para que almacenen glucosa en forma de triglicéridos y otros lípidos. Los adipocitos son los encargados de brindar energía en estados de estrés metabólico y ayuno liberando ácidos grasos por los procesos de lipólisis. Adicionalmente, los adipocitos, secretan factores endocrinos como la leptina y adiponectina, los cuales tienen funciones regulatorias tanto del apetito como de las funciones metabólicas e inflamatorias.

La obesidad está caracterizada por la hipertrofia de los adipocitos y también por la acumulación de macrófagos en la grasa visceral abdominal junto con linfocitos, células asesinas naturales y mastocitos; las secreciones de estos macrófagos perturban profundamente el funcionamiento de los adipocitos, promoviendo su proliferación, inflamación y estado profibrótico de los preadipocitos así como el estado de resistencia a la insulina de los adipocitos maduros.5

EPIGENÉTICA

La transmisión del fenotipo de los padres a los hijos es en parte, explicado por la influencia que ejerce el medio ambiente sobre genética. Sin embargo, existe evidencia que la transmisión de la susceptibilidad a la obesidad puede ocurrir como consecuencia de una programación durante el desarrollo.6 Este concepto sugiere que desde la concepción hasta la vida fetal y neonatal el medio ambiente influye permanentemente en la estructura, función y metabolismo de órganos claves, no solo a través de la línea materna, sino también por línea paterna, a través de mecanismos como la metilación del ADN, modificación de hispanos y expresión de microRNes.7

En otras palabras, las decisiones y hábitos dietarios durante nuestra edad reproductiva preconcepcional y durante el embarazo, programan la manera como nuestros hijos responderán a sus hábitos dietarios.8

Otra forma en que la epigenética influencia en la predisposición a la obesidad es a través de la regulación de la termogénesis.

La termogénesis es la habilidad de producir calor gracias a la capacidad que tienen nuestras mitocondrias de generarlo.

Las mitocondrias de los adipocitos de la grasa parda tienen la habilidad innata de realizar termogénesis; en los adipocitos de la grasa blanca, esta habilidad debe ser inducida. La termogénesis puede ser activada por mecanismos intrínsecos dentro de las células o a través del sistema nervioso simpático (a través de receptores adrenérgicos agonistas) en respuesta al ejercicio, dieta, exposición al frío y algunos fitoquímicos.9

Podemos también sugerir que el IMC resulta  en parte de rasgos genéticos muy fuertes (40-80% de heredabilidad) que afectan la expresión del hipotálamo e influencian la regulación del apetito.

 

CARGA TÓXICA ACUMULADA

La carga tóxica acumulada (CTA) corresponde a la cantidad de toxinas que permanecen en el organismo luego
de que el balance entre exposición crónica (EC) y capacidad de eliminación (CE) se pierde (CTA = EC - CE).

Debido a la presencia ubiquitaria de los tóxicos ambientales, es casi imposible hoy en día aspirar a vivir en una burbuja protectora o aislante de estos contaminantes. Se ha determinado que la disminución de la capacidad de eliminación de los tóxicos ambientales es el factor más importante en determinar la CTA; ya sea por falta de procesos de eliminación (especialmente a nivel hepático) debido a falta de los nutrientes y precursores necesarios para realizar la fase I y II de biotransformación o por disminución de capacidad de eliminación de la bilis.10
La interacción antagónica entre el selenio y el mercurio, zinc y cadmio, y magnesio y cadmio hace que la falta de niveles óptimos de estos nutrientes, permitan el efecto tóxico de estos metales pesados.

Muchos estudios han relacionado la obesidad con la exposición crónica a múltiples tipos de toxinas, tales como: productos y desechos industriales, retardantes de llamas, fitoquímicos, farmacéuticos, pesticidas, aditivos de alimentos y productos para cuidado personal; de estos los más importantes son los contaminantes orgánicos persistentes (COP)11,12,13,14 disruptores endocrinos como el bisfenol A, ftalatos15 y los metales pesados como por ejemplo, el mercurio,16 cadmio17 y el plomo.18 Se ha encontrado una correlación directa entre los niveles de Hg,
Pb y Cd en cabello (en especial en mujeres) y el aumento del IMC.18

Nos exponemos a estos compuestos por varias rutas como por ingestión, inhalación, inyección, contacto transdérmico y transmisión transplacentaria.19

Los COP son químicos fabricados por el hombre que pueden permanecer inalterados por décadas en el medio ambiente, que conllevan a bioacumulación y biomagnificación en la cadena alimenticia relacionada con los humanos. Estos COP, en especial los bifenilos policlorinados (BPC) y los bifenilos polibrominados (BPB), tienen la capacidad de acumularse en compartimientos lipídicos y con mucha actividad en el tejido adiposo (sobre todo grasa visceral abdominal) debido a su afinidad lipofílica. De esta manera, se ha interpretado que la acumulación de los COP en el tejido adiposo se hace más con fines protectores y aislantes que solo por simple afinidad química.5 Con base en esto, podemos inferir que el tejido adiposo visceral sirve como bodega para diversos químicos xenobióticos hidrofóbicos, constituye una fuente interna de bajo grado de COP almacenados que ocasionan exposición contínua a otros tejidos, y que el tejido adiposo es el banco para los efectos de estos químicos aumentando su inflamación y modulación de la diferenciación de precursores de células adiposas. Adicionalmente, varios COP se han clasificado como compuestos disruptores endocrinos (CDE) ya que han mostrado influencia en la génesis de enfermedades metabólicas como obesidad y diabetes. La exposición a COP induce la diferenciación de adipocitos y pre-adipocitos, aumento de peso, aumento del índice de cintura-cadera, IMC y otras medidas antropométricas.15,20

Dentro de las vías metabólicas afectadas por los COP se encuentran los receptores PPARγ, las adipoquinas (p.ej. leptina y adiponectina) y TNFα, entre otros. Los COP funcionan como agonistas PPARγ cumpliendo así un papel importante en el desarrollo de la obesidad. La leptina controla la ingesta de comida y el gasto energético y usualmente está elevada en individuos obesos mientras que la adiponectina, que usualmente está disminuida en pacientes obesos, tiene un papel protector en el desarrollo de enfermedades relacionadas con la obesidad. El TNFα es una adipoquina proinflamatoria que cuando se induce su inhibición se ha encontrado que mejora la sensibilidad a la insulina.14

Los ftalatos son químicos usados en materiales plásticos y estabilizantes en productos manufacturados dirigidos al consumidor. Su función principal es aumentar la suavidad y flexibilidad de los productos plásticos y también sirven como vehículos para cosméticos y fragancias. También se encuentran en materiales de construcción, cortinas de baño, juguetes de niños, empaques de alimentos y dispositivos médicos.21 Los ftalatos promueven la obesidad a través de mecanismos que involucran efectos antiandrogénicos, actividades contra la hormona tiroides y activación de los receptores PPAR.22 Existe asociación entre la concentración de metabolitos de ftalatos en la orina y el IMC y la circunferencia de cintura.23,24 Los ftalatos actúan como agonistas de los receptores PPARγ,25 los cuales están expresados principalmente en el tejido adiposo en donde regulan la diferenciación de adipocitos y el almacenamiento/acumulación de tejido adiposo.26

Los ftalatos también disminuyen los niveles plasmáticos de tiroxina y disminuyen la captación de yodo por las células foliculares de la tiroides.27,28 Un último mecanismo de desarrollo de obesidad por los ftalatos es a través de la programación genómica por exposición en la vida prenatal.

 

Figura 3. Papel del tejido adiposo en la regulación de movimientos COPs.

 

El tejido adiposo tiene una función protectora

Una de las funciones de sobrevivencia más crítica en un ambiente complejo tan cargado de químicos es la habilidad de las células y organismos de desintoxicar y eliminar los químicos xenobióticos. El mecanismo de

desintoxicación de xenobióticos es de las vías metabólicas más estudiadas y conocidas; incluye receptores, enzimas metabolizadoras y transportadores encaminados a prevenir la absorción, aumentar la solubilidad en agua, o disminuir la reactividad de estos químicos para facilitar su desintoxicación y eliminación del cuerpo.

Los COPs son una clase importante de xenobióticos resistentes al metabolismo. Como su nombre lo indica son químicos que permanecen en el ambiente, en los organismos vivos y sufren un proceso de bioacumulación y biomagnificación cuando viajan por la cadena alimenticia. Debido a su naturaleza hidrofóbica, los COPs son fácilmente captados por los adipocitos, los cuales los almacenan para así proteger del efecto tóxico sistémico al resto del organismo. Existe evidencia que demuestra que la grasa intrabdominal tiende a almacenar mayor cantidad de COPs gracias a su relación íntima con los ácidos grasos y quilomicrones conjugados con COPS provenientes de las grasas de origen animal ingeridas en la dieta.29 Al mismo tiempo estos COPs por vía porta viajan al hígado, ejerciendo su efecto tóxico-metabólico. Varios estudios independientes han mostrado como una pérdida acelerada de tejido adiposo, como por ejemplo después de una cirugía bariátrica, se acompaña de un aumento de los niveles circulantes de COPs en sangre. Es por eso que todo programa de pérdida de peso debe estar acompañado con un soporte nutricional adecuado que asegure una desintoxicación segura para disminuir el riesgo de aumento de los efectos tóxicos de la redistribución de los COPs en tejidos como el cerebro, hígado, pulmones, bazo y riñones.30

Mecanismos de inducción de obesidad por COPs

Aunque la exposición durante las etapas tempranas del desarrollo a los COPs están positivamente asociadas al desarrollo de obesidad más adelante en humanos,31 la exposición a cantidades “pequeñas” de los COPs tiene la capacidad de aumentar la masa de tejido adiposo. Adicionalmente, la acumulación de lípidos en tejidos no-adiposos tiene efectos tóxicos en la función de estos tejidos que llevan a diabetes, hipertensión y enfermedad coronaria. Al unirse los COPs con los lípidos, alteran su homeostasis. La lipotoxicidad y dislipidemia inducidas por dioxinas y BPCs ocurren aún en ausencia de un fenotipo obeso. Estas toxinas estimulan el receptor aril de hidrocabonos (AhR), el cual tiene un papel innato en la homeostasis de los lípidos modulando la lipogénesis y la glicolisis. Adicionalmente, algunos COPs disminuyen la actividad de la lipoproteinlipasa (LPL),32 alteran la diferenciación de adipocitos e inducen inflamación de adipocitos.

  • NFkB: factor nuclear kappa beta
  • NFE2L2: Factor nuclear parecido al derivado eritroide 2
  • C/EBPB: Proteína fijadora promotora C
  • STAT1: Activador de transcripción y traductor de señal 1
  • PPAR: Receptor activador de peroxisomas
  • RAR: Receptor de ácido retinoico
  • ER: Receptor de estrógenos

 

Figura 4. Efectos genómicos de los compuestos tóxicos que favorecen la obesidad.

 

Adicionalmente, se ha encontrado que la exposición crónica de bajo grado a los COPs producen inducción de disfunción mitocondrial y disminución de los niveles de glutatión.13 Hay mucha evidencia de que los químicos ambientales dañan la mitocondria,33,34 algunos inducen daño en las enzimas de la cadena respiratoria mitocondrial, otros alteran los genes que regulan el funcionamiento de la mitocondria como la PGC1α, citrato sintetasa, acil coenzima A deshidrogenasa de cadena media y succinato deshidrogenasa.

El bisfenol A (BPA) es un monómero importante en la producción de plásticos policarbonados y resinas epóxicas; es usado en múltiples productos plásticos como botellas, envases plásticos y sellantes dentales. Cantidades mínimas de BPA son liberadas de estos productos, lo que conlleva a la exposición humana, detectándose no solo en la sangre y orina sino también en la placenta y el líquido amniótico.35 Basado en estudios en roedores, la FDA ha anunciado que no se han observado efectos adversos con 5mg/kg de peso corporal al día, aunque la EFSA y EPA ha recomendado una ingesta tolerable diaria de 0.05 mg/kg de peso corporal al día.

Los efectos del BPA están reconocidos no solo con actividad estrogénica sino que también tiene efecto como citoquina inflamatoria y en el aumento del estrés oxidativo.36,37 Se ha encontrado que a dosis inferiores de las permitidas, el BPA ocasiona alteraciones en la estructura y función mitocondrial de los hepatocitos, aparentemente por disminución de la expresión del complejo III y V de los componentes de la cadena respiratoria mitocondrial, inclusive mucho antes de mostrar cambios inflamatorios medidos por los niveles de AST y ALT. El BPA también disminuye la expresión de la glutatión peroxidasa y aumenta la expresión de IL-6 . Se sugiere en múltiples estudios la asociación entre el BPA y alteraciones metabólicas, enfermedad cardiovascular y diabetes junto con aumento de peso.38,39,40

 

SISTEMA ENDOCRINO Y OBESIDAD

Las principales interacciones del sistema endocrino y el tejido adiposo se dan entre este y el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides, eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenales, hormona de crecimiento e hipotálamo-hipófisis-gónadas.

Hormona tiroidea

La hormona tiroidea ejerce efectos dramáticos en todos los tejidos metabólicamente activos como el hígado, músculo y tejido adiposo. Aunque la forma predominante de la hormona tiroides secretada es la T4, la forma activa que se une al receptor de hormona tiroidea es la T3. La conversión de T4 a T3 es realizada por 3 enzimas llamadas desyodanasas; la desyodanasa 1 y 2 (D1 y D2) remueven un átomo de Yodo de la T4 para generar la T3 activa y la desyodanasa 3 (D3) remueve un átomo de yodo en otra posición para generar T3 reversa (T3r). Entre otras funciones, la hormona tiroidea participa en regular la tasa metabólica basal, el gasto energético y la termogénesis; en pacientes con hipotiroidismo se espera ganancia de peso a expensas de la masa grasa.41 Existen en general 2 tipos de receptores de la hormona tiroidea, el TRα y el TRβ. El efecto adipogénico más importante de la hormona tiroidea lo ejerce a través de su interacción y estimulación del TRα1 por la T3r ya que activa selectivamente los PPARγ.4 Los efectos lipolíticos de la hormona tiroidea involucran vías catecolaminérgicas gracias a un aumento del número de los receptores β-2 adrenérgicos.42,43 La desyodanasa 2 es la enzima más predominante en el tejido adiposo pardo, en donde aumenta la expresión de UCP1 y regula la termogénesis adaptativa.

 

Hormona del crecimiento (GH)

La hormona del crecimiento es un modulador muy poderoso del metabolismo y crecimiento tisular del hueso, hígado, músculo y tejido adiposo. La GH es secretada por el hipotálamo ante el estímulo del factor liberador de la hormona del crecimiento GHRF e inhibida por la somatostatina. La ghrelina, proveniente del tracto gastrointestinal, es otro factor que a través de la estimulación de la liberación de GHRF induce la liberación de GH.44 La GH se libera en pulsos cortos y pequeños durante las horas después de las comidas y aumenta significativamente al inicio del sueño, alcanzando su pico máximo aproximadamente 1 a 2 horas después. La estimulación del receptor de GH activa la lipólisis en los adipocitos.4

 

Glucocorticoides

Las alteraciones en la acción y metabolismo de glucocorticoides en el tejido adiposo juega un rol importante en el desarrollo de la obesidad y patogénesis de las enfermedades relacionadas con la obesidad.45 Niveles crónicos elevados de glucocorticoides ocasionan liberación de las proteínas del músculo esquelético, resistencia a la insulina, aumento del depósito de grasa cuando hay hiperinsulinemia postprandial,46 especialmente grasa abdominal y utilización/gasto de los depósitos de grasa periférica.

Este aumento de grasa abdominal por glucocorticoides es mediado por aumento de la actividad de la lipoproteinlipasa (LPL), enzima que permite la hidrólisis y captación de triglicéridos y ácidos grasos de la sangre hacia el adipocito. Otra enzima clave en el tejido adiposo es la hidroxiesteroide deshidrogenasa 1 (HSD1), la cual es expresada en el hígado y en tejido adiposo y modula la conversión de cortisona a cortisol y que tiene un papel importante en la producción de cortisol local en el tejido adiposo.47

 

Figura 5. Resumen de los efectos del cortisol sobre el tejido adiposo.

 

LEPTINA

La leptina se produce en varios órganos como el estómago, pulmones, placenta y cerebro; pero el principal sitio de producción de leptina es el tejido adiposo blanco, en donde se almacena en vesículas dentro de los adipocitos para su liberación, en general, de forma sostenida.48 Su función principal es la de inhibir la sensación de hambre, sin embargo la leptina también inhibe la acumulación de lípidos y promueve su movilización. La liberación de leptina es mayor durante la noche, aumenta con la ingesta de alimentos, se correlaciona fuertemente con el índice glicémico de estos,49 estimulación de la insulina, captación de glucosa y la disponibilidad de substratos energéticos. Contrariamente, la producción y liberación de leptina disminuye con el ayuno,50 exposición al frío,51 exposición a ácidos grasos libres y activación de los receptores β-adrenérgicos.

De la misma manera, existen receptores de leptina en varios órganos y tejidos, sin embargo los receptores ubicados en el núcleo hipotalámico, el núcleo del rafe, el hipocampo, la amígdala cerebral, el área tegmental ventral y el núcleo del tracto solitario entre otras áreas del cerebro son las más involucradas en el control de la ingesta de alimentos y gasto energético.

La leptina tiene propiedades proinflamatorias y es por eso que también las células del sistema inmunológico como los linfocitos T, linfocitos B, macrófagos y monocitos tienen receptores para ella.

Se ha identificado que en pacientes obesos existe un cierto grado de resistencia a la leptina, que induce poca respuesta por parte de los receptores cerebrales a su estímulo así como un efecto local en los adipocitos, induciendo también resistencia a la insulina, inhibiendo la lipólisis y el recambio de triglicéridos.52

 

INFLAMACIÓN CRÓNICA, INFECCIONES Y OBESIDAD

La obesidad es un estado proinflamatorio en el cual la microbiota intestinal juega un papel muy importante.
Se entiende como microbiota el conjunto de microorganismos (1013) que conviven con nosotros principalmente
en el intestino. La masa total de estos microbios es comparable a un órgano completo en cuanto a su habilidad metabólica, con capacidad de procesar nutrientes no digeribles y reprimir el crecimiento de microorganismos potencialmente dañinos entre muchas otras funciones.53 Los firmicutes y los bacterioidetes son las dos poblaciones de la microbiota más predominantes, cuya proporción relativa nos protege y/o predispone a la obesidad.54
Estudios de metagenómica han demostrado que la proporción de firmicutes es mayor individuos obesos, esto tiene explicación en que esta población de bacterias tiene la capacidad de codificar enzimas que digieren polisacáridos
de la dieta que de otra manera no podrían digerirse y absorberse, así como también ocasionan una fermentación de productos para obtener más calorías de la dieta.55

Los Toll Like Receptors (TLR) son sensores que existen en la membrana de las células del sistema inmune innnato, su estimulación induce el reclutamiento de células como los macrófagos y los neutrófilos. En especial el TLR4 es un sensor de los polisacaridos de las bacterias Gram negativas, que están involucrados en la expresión de citoquinas proinflamatorias en macrófagos, adipocitos y en el hígado. Los TLR4 también se activan en respuesta a ácidos grasos libres, abundantes en estado de resistencia a la insulina.56

Los Nod Like Receptors (NLR) son también receptores, usualmente intracelulares, que activan múltiples complejos (llamado inflamasoma) relacionados íntimamente con inflamación.57

Los NLR tienen como finalidad servir como plataforma central del sistema inmune innato para detectar agentes infecciosos y estrés metabólico activando de citoquinas proinflamatorias como la IL-1β y la IL-18. Además de detectar agentes infecciosos, las vías involucradas con los NLR también detectan y se activan ante una concentración elevada de glucosa extracelular.58

Figura 6. Resumen de la multifactorialidad en la obesidad.

 



Las infecciones crónicas, ya sean virales o bacterianas desencadenan señales proinflamatorias, las cuales inducen alteraciones en las vías metabólicas. Se ha demostrado que los pacientes con patógenos como HSV-1 HSV-2, CMV, Helicobater pylori y hepatitis A tienen un nivel de PCR elevado, indicando una inflamación crónica.59

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 7. Efectos locales, portales y sistémicos de la inflamación.

 

Figura 8. Fisiopatología de la obesidad.

 

 

ESTRATEGIAS FUNCIONALES PARA EL MANEJO DE LAS DISFUNCIONES QUE CONLLEVAN A LA OBESIDAD

 

Cambios en el estilo de vida


I. Viajes activos

Caminar está subvalorado, es una actividad muy accesible, flexible y muy popular. Para la mayoría de los adultos, el caminar por 60 minutos al día a un paso cómodo, les ayuda a alcanzar la meta diaria de las guías del Institute of Medicine para evitar la ganancia de peso.60 El medio más efectivo de alcanzar esta meta es a través de actividad física como los viajes activos (caminar o ir en bicicleta al trabajo/estudio). Ya se ha demostrado que los viajes activos ayudan a mantener un peso estable, disminuir el IMC, obesidad, niveles de triglicéridos, presión arterial y niveles de insulina.

Ii. Adoptar el nuevo estilo de vida

 

Figura 9. Redes multidimensionales que afectan la obesidad.

 

Existen hábitos que aumentan la ingesta de alimentos innecesariamente como: ver televisión, ingesta de alcohol y deprivación de sueño,61 redes sociales no saludables.62

Las fases para adoptar los cambios necesarios en el estilo de vida que tengan una duración permanente y sin esfuerzo son:

 

  1. PRECONTEMPLACIÓN: en esta fase lo importante es darse cuenta que alcanzar un peso saludable va a tener cambios generosos en la salud, además, el peso adecuado será una consecuencia de un estilo de vida saludable, no su meta final. Es bueno que el paciente se documente, lea y aprenda sobre su situación.
  2. CONTEMPLACIÓN: junto con el empoderamiento de la información sobre la condición, en la fase de contemplación el paciente debe iniciar a darse cuenta y a reunir los recursos sociales disponibles para mejorar su estilo de vida, p ej. menús saludables, gimnasios, parques, vías de movilización, ubicar grupos de apoyo, conocer y rodearse de personas que han adoptado un estilo de vida saludable etc. Paralelamente debe haber un despertar emocional sobre su condición para poder tomar la decisión del cambio definitivo. Además tiene que haber una liberación emocional del peso y de su relación con los alimentos, conocerse muy bien a si mismo y entender el origen de los sentimientos que están relacionados con su peso o el hábito de comer.
  3. PREPARACIÓN: para que todo esto tenga un efecto, debe haber toda una planificación de como será su vida diaria. Identificar los sitios de comida saludable a su alrededor, cambiar los hábitos y tiempo para la preparación de los alimentos, cambiar en la alacena los alimentos no saludables por alternativas saludables. Organizar el tiempo y medios de transporte, relaciones interpersonales que ejerzan cualquier grado de influencia sobre sus hábitos de alimentación. Visualizar las situaciones sociales a las que podría estar expuesto en las que sería todo un reto mantener una alimentación saludable y previamente planificar la respuesta.
  4. ACCIÓN: Tomar la decisión desde el fondo del corazón, compartirla con los más allegados.
  5. MANTENIMIENTO: pensar por adelantado que decisiones o alternativas saludables se van a tomar cuando aparezca una situación que vaya en contra de la decisión de un estilo de vida saludable. Aprender meditación y cómo evitar las tentaciones y situaciones problemáticas.
  6. TERMINACIÓN: rodearse de personas con el mismo estilo de vida, apoyo familiar, laboral, reforzamiento positivo, “premios” por estar saludable, establecer alianzas terapéuticas, soporte social y grupos de autoayuda.

 

Ii. Desintoxicación

  1. Remover estreñimiento y sensibilidades alimentarias.
  2. Preparar el intestino: programa de las 5Rs Aportar los nutrientes necesarios y plantas que promuevan la desintoxicación.
  • Alimento Funcional Tipo Medical Food, con Proteína de arroz integral orgánica, 1 cucharada en 18 onzas de agua en el desayuno y 1 cucharada a las 12 horas.
  • Ácido alfalipóico, s-acetil-glutatión.
  • Desintoxicación homeopática.

      C. Sauna infrarrojo.

IV. Hidratación

  1. Tomar 1 vaso de agua mineral 40 minutos antes de cada comida.

V. Ejercicio

  1. Tomar el hábito.
  2. Alto impacto alternante con larga duración.

VI. Regulación hormonal

  • Suprarrenales, calmar el estrés, soporte orgánico.
  • Tiroides.
  • Hormonas sexuales.

VII. Nutrición apropiada

Existen distintos tipos de dietas, sin embargo no hay ninguna dieta milagrosa que permita la regulación fisiólogica del peso con efectos permanentes. Es más importante la calidad que la cantidad de calorías ingeridas al día. Inclusive hay estudios que demuestran que una dieta cetogénica sería más valiosa para perder peso que una dieta hipocalórica.63

  1. Multicolores de fitonutrientes.
  2. Vitamina D, asegurar niveles cercanos a 80mg/dL.
  3. Omega 3, más de 1 gramo al día, hasta 4 gramos al día.

VIII. Modular la inflamación

  1. Sanar el intestino, 5Rs.
  2. No comer azúcar.
  3. Encontrar y resolver infecciones crónicas.
  4. Cúrcuma + Quercitina.

IX. Preparar la mente-cuerpo

  1. Decidir que tú vales la pena el esfuerzo: Más allá del peso, tu bienestar físico y emocional es lo más importante, te lo mereces.
  2. Mejora tu entorno en todo sentido: generar un sistema de apoyo con personas cercanas que te puedan motivar, remover mensajes e influencia negativa de sí mismo y proveniente de otros. (televisión, por ejemplo).
  3. Examinar y reconocer lo que comemos: Leer etiquetas, llevar un diario, ser consciente.
  4. Salir de la zona de comfort: Salir a ejercitarse sin importar el qué dirán.
  5. El ejercicio no es un suplicio.
  6. Las dietas no son sólo reglas; debe convertirse en tu constitución personal, establecer un orden inicial, conocer lo que consumimos, horarios y equilibrio. Hacerlo un estilo de vida, no una planificación eterna.
  7. Identificar cuando ataca el estrés y contratacar inmediatamente.

 

X. OPTIMIZADORES DE METABOLISMO


extracto de CAFÉ VERDE

El café verde tiene compuestos muy útiles para la salud, entre ellos el ácido clorogénico; Es un compuesto fenólico formado por la esterificación de ácidos cinámicos como el caféico, ferúlico y p-cumárico con el ácido quínico. El café verde es la mayor fuente en la naturaleza de ácido clorogénico (hasta 12gr/100gr) y altamente biodisponible.64

 

 

Estudios sobre el ácido clorogénico contenido en el extracto de café verde han mostrado efectos antihipertensivos,65 mejoría en la reactividad vascular,66 efecto inhibitorio en la acumulación de grasa y peso corporal67 y modulación del metabolismo de la glucosa en humanos (a través de la inhibición de la Glucosa-6-fosfatasa y retardo en su absorción intestinal).68,69

 

 

El ácido clorogénico tiene varios efectos en el metabolismo de glucosa y lípidos, modulando en la fisiológia del intestino, músculo e hígado; entre estos efectos están:

 

EFECTOS EN EL METABOLISMODE LA GLUCOSA

  • La inhibición de la glucosa-6-fosfatasa (G6P) obliga a la utilización de lípidos como fuente de energía al impedir la gluconeogénesis por glicogenólisis.
  • Efecto hipoglicemiante y antidiabético: El ácido clorogénico es un sensibilizador a la insulina que potencia su acción de manera similar a la acción de la metformina.70 También promueve una reducción significativa en el pico de glucosa plasmática en la prueba de tolerancia oral a la glucosa, probablemente atenuando la absorción de glucosa a nivel del intestino, lo que sugiere un papel del ácido clorogénico como un agente modulador del índice glicémico.71 Adicionalmente, el ácido clorogénico ejerce efectos antidiabéticos al estimular la captación de la glucosa en adipocitos.72
  • Estimulante de la secreción de insulina. El ácido clorogénico aumenta la captación de glucosa en células musculares en presencia del estímulo de la insulina. Adicionalmente, el ácido clorogénico estimula la secreción de insulina en los islotes de Langerhans. También se ha encontrado que modula la captación de glucosa, secreción de hormonas intestinales y de insulina.73
  • Efecto en la tolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina. El ácido clorogénico es capaz de mejorar la tolerancia a la glucosa y disminuir la resistencia a la insulina que acompaña la obesidad.74

 

EFECTOS EN EL METABOLISMO DE LÍPIDOS

  • Mejora del perfil de lípidos. El tratamiento con ácido clorogénico disminuye el colesterol total en ayunas y los triglicéridos significativamente, así como los niveles de triglicéridos a nivel hepático.75
  • Disminuye la susceptibilidad a oxidación del LDL. El ácido clorogénico podría modificar favorablemente el riesgo cardiovascular al reducir modestamente la susceptibilidad a la oxidación del LDL.76
  • Inhibe la absorción de grasa y activación del metabolismo de la grasa en el hígado. El ácido clorogénico actúa como supresor de la ganancia de peso corporal y acumulación de grasa visceral. También es efectivo contra la acumulación de grasa al inhibir su absorción y activación metabólica en el hígado.77
  • Mejora los niveles de hormonas relacionadas con la obesidad. Se ha encontrado que el ácido clorogénico disminuye el peso corporal significativamente, la grasa visceral, la leptina plasmática y niveles de insulina. También inhibe significativamente la sintetasa de ácidos grasos, la actividad de la HMGCoA reductasa y la Acil-CoA colesterol actiltransferasa simultáneamente con el aumento de la betaoxidación y expresión de PPARα en el hígado.78

 

 

Figura 10. regulación del metabolismo de la glucosa y de los lípidos por el ácido clorogénico.

 

MECANISMOS DE ACCIÓN

  • Mejora los mecanismos celulares: Estudios in vivo han confirmado que el ácido clorogénico mejora la tolerancia a la glucosa y la distribución de las reservas de minerales,75 mejoría de la sensibilidad a la insulina.
  • Inhibe la actividad de la α-glucosidasa. El ácido clorogénico puede inhibir la actividad de la α-amilasa y α-glucosidasa y así reducir la glicemia postprandial.
  •  Alteración de la concentración del GIP.73
  • Modula la señalización en el receptor de adiponectina a nivel hepático y músculo.79
  • Activación de AMPK. La proteín-kinasa activada por AMP es un sensor maestro y regulador del balance de la energía en la célula. Se activa con metformina, tiazolidinedionas, hipoxia y ejercicio. La activación del AMPK lleva a la translocación del GLUT4 de la membrana intracelular a la membrana plasmática para así, aumentar el transporte de glucosa hacia la célula.80
  • Inhibe la HMG CoA reductasa.81
  • Fortalece la actividad de la CPT (carnitil palmitoil transferasa), facilitando la oxidación de ácidos grasos.82
  • Inhibe la expresión de la G-6 fosfatasa.
  • Regulación positiva de la expresión de los PPAR-α hepáticos.

El ácido clorogénico también tiene otras propiedades como son la de inmunoprotector, antiinflamatorio, antibacterial y antioxidante83 que le confieren un papel como coadyuvante integral para el manejo de la obesidad, vista como una condición multifactorial.84 El ácido clorogénico puede inducir la producción de IFN-γ e IFN-α por parte de los linfocitos y leucocitos periféricos85 así como también IgG e IL-4. Adicionalmente, se ha encontrado que el ácido clorogénico también ayuda a disminuir la permeabilidad intestinal y aumenta la expresión de las proteínas encargadas de las uniones intercelulares en la mucosa intestinal. En especial este efecto ha sido probado en la permeabilidad intestinal inducida por inflamación por LPS bacterianos inhibiendo las vías de señalización dependientes de los TLR-4.86 Paralelamente, el ácido clorogénico inhibe la expresión del NF-κB mediada por el TLR-4(bacterias), LTR-2 y TLR9 (virus).87,88 Adicionalmente, también se ha encontrado que la suplementación de ácido clorogénico aumenta la concentración de glutatión reducido a nivel hepático.89


FIgura 11. funciones del ácido clorogénico.

 

L-CARNITINA

La carnitina (3-hidroxi-4-N-trimetilamoniobutanoato), es un aminoácido trimetilado parecido en su estructura a la colina; es un cofactor necesario para la transformación de ácidos grasos de cadena larga a acil-carnitina para su subsecuente transporte a la matrix mitocondrial en donde sufren β-oxidación para la producción de energía en la célula.90

La L-carnitina fue descubierta en 1905, pero su papel en el metabolismo no fue aclarado hasta 1955 y su deficiencia fue descrita por primera vez en 1972. La fuente principal de L-Carnitina en la nutrición humana es la carne, también se puede encontrar en mucha menor cantidad en granos, frutas y vegetales entre otros; sin embargo, los humanos podemos sintetizar L-carnitina a partir de aminoácidos en la dieta. Los pacientes con dietas completamente veganas tienen una concentración plasmática de carnitina más bajas que los pacientes con dietas que incluyan proteínas de origen animal,91 a pesar de esto, aparentemente no hay diferencias clínicas significativas o consecuencias fisiopatológicas.

La síntesis endógena de L-carnitina comienza con la metilación de la L-lisina por la SAMe. Se necesita Mg, vitamina C, Fe, B3, B6 y α-ketoglutarato junto con los cofactores responsables para la fabricación de SAMe (metionina, metil tetrahidrofolato, B12 y betaína).92

La absorción de la carnitina dietaria por el tracto gastrointestinal depende de la carga oral consumida, por ejemplo, cuando se ingiere > 6 gr aproximadamente se absorbe sólo el 5 - 15%, cuando se ingiere menos de 1 gr la absorción es mayor del 75%.93

Además de su acción principal en la oxidación mitocondrial de ácidos grasos, la carnitina también está involucrada en el metabolismo de cetonas para energía y la conversión de aminoácidos de cadena ramificada en energía (valina, leucina e isoleucina).94,95

La deficiencia de carnitina puede ser primaria (rara) o secundaria a resección intestinal, infecciones severas,enfermedad hepática ó diálisis renal.

La L-carnitina ayuda a mejorar la captación de glucosa mediada por insulina, indicando una mejoría en la sensibilidad a la insulina,96 ayuda a disminuir el hígado graso en animales.97 Disminuye la sensación de hambre y fatiga inducida por el ayuno, así como también facilita los cambios de peso, junto al aumento de la oxidación de ácidos grasos sin importar que el paciente no tenga deficiencia de carnitina.

La dosis terapéutica promedio es de 1 a 2 gramos/día, por saturación de su absorción, dosis mayores de 2 gramos al parecer no ofrecen ninguna ventaja.98 Luego de su administración oral, la concentración sanguínea máxima se alcanza a las 3.5 horas y tiene una vida media de alrededor de 15 horas con una eliminación principalmente por vía renal.99

SEGURIDAD

Se han reportado síntomas gastrointestinales leves que incluyen náuseas transitorias, vómito, dolor abdominal y diarrea. No hay efectos adversos con hasta 6.000 mg/día por un año.100 La DL50 es de 19.2 g/Kg y no tiene efectos mutagénicos.101,102

 

CETONAS DE FRAMBUESA

 

Figura 12. Fórmula química de las cetonas de frambuesa

 

Las cetonas de frambuesa (Frambinona) son uno de los compuestos aromáticos más importantes del Rubus idaeus.
La estructura de las CF es similar a la capsaicina y sinefrina, compuestos bien conocidos con acciones antiobesidad
y con efectos en el metabolismo de los lípidos.

Los efectos biológicos de las frambuesas han sido atribuidos parcialmente a una alta concentración de fitoquímicos como flavonoides (antocianinas y flavonoles), taninos (proantocianinas, elagitaninos y galotaninos) estilbenoides (resveratrol) ácidos fenólicos (derivados del ácido hidroxibenzoico e hidroxicinámico) y lignanos. Las cetonas de frambuesa, unos compuestos aromáticos (presentes en R. idaeus) se han usado ampliamente como saborizante de alimentos.

En ratones alimentados con una dieta alta en grasa por 10 semanas, la adición de CF disminuyó el aumento de peso y el peso final, además, disminuyó la infiltración grasa en órganos como el tejido adiposo mesentérico, retroperitoneal y hepático. Los niveles de triglicéridos en plasma disminuyeron. Adicionalmente aumentó la lipólisis dependiente de norepinefrina vía estimulación del receptor β-adrenérgico y aumenta la termogénesis y metabolismo de energía a nivel mitocondrial al incrementar la actividad de el citocromo C oxidasa del tejido adiposo pardo.103

Otros autores han mostrado como las CF a nivel hepático: Disminuyen el acúmulo de grasa en hepatocitos, disminuyen la infiltración hepática de células inflamatorias, mejoran la sensibilidad a la insulina, disminuyen la resistencia a la leptina, disminuyen la liberación de TNF-α, disminuyen el estrés oxidativo al aumentar la actividad de la SOD y modulan el metabolismo de lípidos a través de los PPAR-α.104

En los adipocitos, las CF suprimen su diferenciación y acúmulo de grasa, suprimen la expresión de PPARγ, aumentan la transcripción de genes involucrados en la lipólisis y vías oxidativas como la lipasa de triglicéridos en tejido adiposo (ATGL) lipasa sensible a hormonas (HSL) y carnitil palmitoil transferasa 1β (CPT1β)105, aumentan la secreción de adiponectina.106

Seguridad-interacción

Se ha descrito que la frambuesa tiene un leve efecto inhibitorio sobre la UGT (uridina difosfato glucoronosiltransferasa),107 CYP1A2, CYP2D6 y CYP3A4 in vitro108 sin embargo dadas las cantidades necesarias para alcanzar esas concentraciones en humanos, se ha demostrado que es muy poco probable que compuestos provenientes de extractos de la frambuesa a dosis de suplemento nutricional tengan algún efecto clínico sobre esas enzimas.109

 

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